lunes, 30 de abril de 2012

Se puede hacer peor...pero hay que entrenarse mucho.

Lo que tenía que haber sido un motivo de alegría para los integrantes de la Lista de Espera se ha convertido en sorpresa, decepción e indignación.
Un número importante de propietarios de embarcaciones se han encontrado con que no han recibido la esperada carta porque la eslora preferente que habían dado para inscribirse en la lista de espera no corresponde con los pocos amarres que han sido destinados dicha lista.
De forma que las personas que querían comprarse una barca de unos siete metros han quedado fuera del reparto de amarres por no haberse creado amarres de esa eslora o, mejor dicho, por no asignarse los amarres con un mínimo de sentido común.
Lo que una persona normal hubiera hecho es ofrecer al primer miembro de la lista de espera la posibilidad de elegir el amarre para su embarcación entre el total de amarres disponibles y luego pasar al segundo y así sucesivamente. Más aún cuando la lista que estaba publicada en la web de Portsib no tenía indicación de la eslora solicitada por cada persona.
Pero ahora resulta que si alguien quería desde hace 20 años comprarse una barca de unos siete metros no puede hacer realidad su aspiración aunque esté el primero de la lista de espera, mientras que el número 150 por poner un número sí podrá comprarse el barco de 8 metros que quiera porque ha sido agraciado en la lotería de esloras que ha montado Portsib, pese a que se apuntó a la lista muchos años más tarde que otros menos afortunados.
Pero así se hacen las cosas en Mallorca y así las sufrimos los de aquí.
Otro punto que he dejado entrever es que esta rigidez en las esloras sólo se ha aplicado con los inscritos en la lista de espera. Como ya dije hace un tiempo, los pescadores de bajura están cómodamente amarrados en amarres que superan con mucho las dimensiones de sus barcas, pero como en este puerto hay doble vara de medir, lo que vale para unos está prohibido para otros.
Y tampoco han hilado fino en absoluto con las embarcaciones de charter. Al márgen de que muchos han logrado sus amarres sin estar inscritos en la lista de espera, existen embarcaciones de 14 metros de eslora amarradas en amarres de 12 metros.
De modo que la única rigidez es con aquellos que llevan años esperando y que ahora se encuentran con que no se les permite acceder a su amarre porque se lo han quedado los de charter o los pescadores o porque la lotería de Portsib ha decidido que apostaron al número equivocado.
No es de extrañar que la gente piense que hay algún tipo de mangoneo para quitarles el amarre a quienes llevan más tiempo esperando para así favorecer a otros que pueda interesar más a Portsib por un motivo desconocido.
Es obrando así como se alimenta la imagen de que Portsib no respeta las antigüedades ni le importa un pepino las necesidades de los ciudadanos sino que actúa de una forma arbitraria e injusta.
Y en este caso concreto es absolutamente injusto y arbitrario lo que han hecho con la lista de espera, dejando sin amarre a personas que llevan media vida esperando mientras que otros con menos antigüedad van a pasarle por delante. Y eso por no mencionar que siguen cómodamente amarrados todos aquellos que accedieron a su amarre de forma irregular o que cambiaron de dimensiones de barca sin permiso, para mayor escarnio de quienes sí cumplieron la normativa y se inscribieron en la lista de espera o se abstuvieron de cambiar de barca.
La única salida que queda a los atropellados por esta entidad es agruparse en una asociación para hacer valer sus legítimos derechos y tomar las acciones que legalmente sean necesarias. En eso estamos.

miércoles, 25 de abril de 2012

Cartas

Hemos sabido de primera mano que los solicitantes de amarre de la lista de espera del Puerto de Ciutadella han recibido estos días la carta que confirma su acceso a un puesto de amarre de base.
Hago esta entrada a modo de recordatorio porque sólo se dispone de 10 días para confirmar el interés por la plaza antes de que se pierda el derecho a la misma.
Es una buena noticia aunque se tiene que matizar porque, al fin y al cabo, tan sólo un 10% de los inscritos en la lista de espera podrán acceder a un amarre tras el expolio de las empresas de charter y la permisividad mostrada hasta ahora con los ilegales.
Seguiremos de cerca este tema.

lunes, 9 de abril de 2012

Lo público no es de nadie


Publicado en Gaceta Náutica del mes de Abril
En los tiempos que corren a todos nos ha tocado últimamente apretarnos el cinturón en mayor o menor medida. Las arcas públicas necesitan dinero para pagar gastos sociales y no sociales y por ese motivo la administración ha reducido costes y ha aumentado los impuestos.
Pero en una dinámica en la que cada euro cuenta para reparar el daño hecho durante muchos años por una política de atar los perros con longanizas, hay actuaciones que llaman poderosamente la atención.
¿Ha calculado alguien lo que puede costar al contribuyente cada día el tener un puerto vacío? Yo me he entretenido en hacer cuatro números sobre lo que dejan de percibir cada día las arcas públicas por no ocupar los nuevos amarres del puerto de Ciutadella.
En total la superficie de los amarres de nueva creación supone unos 3,295.25 m2 que, ocupados en un 20% por embarcaciones de tránsito y en un 80% por embarcaciones de base suponen 965,87 € (IVA incluído) dejados de percibir diariamente por la administración.
A grandes números eso supone cerca de 30.000 € cada mes que deberían estar entrando en las arcas públicas para pagar todos esos gastos que sirven de pretexto para subirnos los impuestos y bajarnos los salarios.
En Enero se recepcionaron esos amarres y estamos acabando marzo y siguen sin ocuparse. A alguno le parecerán poco esos 90.000 € pero es que la historia viene de lejos.
Hay que pensar que si Ferrovial hubiese cumplido con los plazos de ejecución a los que se comprometió las obras se hubieran acabado en 2010 con lo que el puerto llevaría dos años más funcionando y generando ingresos para la administración.
Hay que sumar entonces 24 meses más a los tres que llevamos de 2012 y a razón de 30.000 € mensuales ya  tenemos una merma de más de 800.000 € en las arcas públicas. Es pasmoso ver cómo de rápido se disparan las cifras del coste de la ineficacia en un puerto tan pequeño. La de cosas que se pueden pagar con 800.000 €. Y lo que cuesta ahorrarlos en una comunidad pequeña como es la nuestra.
Y sin embargo nadie se inmuta. A nadie se le remueven las tripas de ver todos esos amarres desocupados con una lista de espera de más de 500 personas rabiando desde hace 20 años por un sitio para su barca. Nadie lleva la cuenta de esos miles de euros dejados de ingresar y a nadie parece importarle que la suma engrose cada día que pasa.
Igual que tampoco parece importarles que pasen meses y años sin poner orden en un puerto en el que se han venido comprando y vendiendo amarres ilegalmente; se han aumentado esloras y mangas de embarcaciones sin pedir el necesario permiso y se ha dado amarre por que sí a empresas y personas que deberían haber pasado por la lista de espera para conseguirlo.
Realmente Ciutadella debe forzosamente ser una ciudad única en el mundo porque como lo que pasa aquí pase en el resto de puertos es como para soltar amarras y no parar hasta que lleguemos a un sitio donde no entendamos lo que nos dicen.